ASI CONCILIA: NURIA ROCA
Por Mar Moreno

Fue difícil convencerla para que nos dejara pasar un día con ella y comprobar cómo ejerce, con tanta naturalidad, de presentadora, escritora, empresaria, mujer, madre y esposa. ¡Buf! Fue agotador! Pero descubrimos su secreto: con trabajo y optimismo, nada te detiene.
MAR MORENO

“PARA MI, EL OPTIMISMO ES UNA FORMA DE VIDA”

Nada más llegar a su casa, le pedimos perdón por el madrugón. ¡Si me levanto todos los días a las seis y media! ¿No veis que tengo que poner en marcha a mis dos enanos? Contestó con una carcajada, mientras arreglaba la cafetera para que probáramos un riquísimo expresso. La valenciana es pura energía. Ya hace 15 años que la descubrimos en Waku Waku (¿a que no os lo podéis creer?) y, a pesar de haber sacado matrícula en los informativos, programas, concursos e incluso series de televisión por los que ha pasado (ha terminado Tienes talento, en Cuatro y actualmente presenta El Gran Quiz), se niega a acomodarse en el éxito fácil y emprende otras aventuras, como la literaria. Su primer libro “Sexualmente” (Ed Espasa), va por la ¡10ª edición! “Soy muy curiosa e inquieta y creo mucho en la suerte por que las mayoría de las cosas en mi vida han sido casualidades. Pero se trata de aprovechar las oportunidades y si no te va bien, no hundirte. ¡Ya surgirá otra cosa! De ahí su filosofía de vida: “Siempre pienso que lo mejor está por venir” un lema que le ayuda a ser feliz.”A veces tienes miedo al fracaso, o a no cumplir un sueño pero, para mi, el optimismo es una forma de vida”.

"MI MARIDO Y YO COMPARTIMOS LAS TAREAS AL 50% "

Fuera de los platós Nuria intenta hacer una vida normal: ”Yo siempre hago la compra”. Ayer por ejemplo, fui al supermercado. Juan (su marido, un periodista al que conoció en una entrevista, ¡otra vez el destino! Y que también ejerce de representante) se libra de eso y de poner el lavavajillas! Bromea. Aunque siempre lleva a los niños al cole…El resto de las tareas las compartimos de forma natural al 50%. Eso si, soy muy cocinillas. Mi especialidad es el arroz al horno, las ensaladas y la pasta. Me encanta estar en casa y cocinar para todo el mundo.
No hay más que verla entrar en una tienda gourmet para comprobar que es verdad. ¡Me lo llevaría todo! “Intento comer sano. He ido a una endocrina y he descubierto que no hace falta estar a dieta constante ni pasar hambre para mantenerte en tu peso. Yo empezaba una dieta el lunes y el miércoles iba al McDonalds…Y ahora hago cinco comidas al día. ¡Lo recomiendo! Su cocina japonesa: “Hay un restaurante en Madrid, el Kabuki, que me vuelve loca”.
Nuria es una madraza y aprovecha cada segundo que está con Juan y Pau, sus hijos. “Juego y me río mucho con ellos. Nos gusta ir al cine o al parque. Pero también les riño, me cansan y estoy deseando que se vayan a dormir. No soy excesivamente protectora, ni permisiva, ni sufridora. Si se caen, les dejo que se levanten solos. Sigo mi intuición. De la maternidad me gusta hasta equivocarme”

"¿QUE COMO CONCILIO? CANSÁNDOME. "

Juan y Pau, los hijos de Nuria, tienen 5 años y 19 meses. “El mayor es muy bueno, pero el pequeño…¡no para! Suspira. Quizás por eso se ha ganado el apodo de Fitipaldi en la casa…”Reconozco que soy muy familiar. Y aunque considero que los amigos también forman parte de la familia, mis padres y mis hermanos son un pilar muy importante en mi vida. Los incondicionales”.
Los pequeños, lógicamente, han cambiado la vida de esta madre: “¿Qué como concilio? Es difícil: el trabajo, la casa, la pareja…Concilio cansándome, durmiendo poco y compartiendo tareas. Los niños son de las madres… y de los padres. A veces, nosotras somos más machistas que ellos y nos cargamos con todo. En mi casa, Juan y yo nos compenetramos muy bien. El incluso, da un poquito más…Tengo suerte”.
Nuria asegura sentirse satisfecha con lo que hace le ayuda a cargarse de energía: “También te facilita las cosas que los pequeños vayan a la guardería y al cole. Hablo desde la ventaja que da disponer de ayuda doméstica, no lo voy a obviar. No me imagino como lo hacen las mujeres que trabajan de 10 a 8 de la tarde y no cuentan con nadie. O las amas de casa que cargan con todo el trabajo de la casa y los niños…Todas las empresas deberían tener guardería”.
Cuando está fuera varios días, confiesa que los niños le “castigan” restándole cariño. Aún así, no se siente culpable: “No sería justo. Tengo que trabajar y creo que los hijos se tienen que adaptar a tu vida. Por ser madre no puedes dejar de ser tú”
La maternidad le ha aportado muchas cosas: “Con los niños he aprendido a vivir el día a día, a ser paciente y más generosa, a relativizar las cosas”. Como la fama aún no significa nada para ellos, su casa es un pequeño refugio: “Si me ven en la tele, dicen: “Mamá esta trabajando; Una vez, el mayor llegó a casa y me preguntó: Mamá, ¿tú eres Nuria Roca?

“CREO QUE LAS CREMAS HACEN UN BUEN TRABAJO Y LAS USO PARA TODO”

Nos dejó acompañarla a PLANAS DAY, la clínica donde están probando un tratamiento para activar la circulación de las piernas y suavizar su piel: “¿La edad? No es algo que me preocupe, si estoy contenta, sana y feliz. Acabo de cumplir 36 años, y pienso que la etapa de los 35 a los 45 años es estupenda para una mujer. Lo que viene después es mejor asumirlo.”
Aunque no lo creáis, hay algo que se le resiste:¡El deporte! “Soy muy perezosa. Y eso que cuando he tenido entrenador personal me he encontrado estupenda. Mi marido quiere animarme a correr, pero tengo poco tiempo. Eso sí, cuido muchísimo mi aspecto. ¡Y a medida que pasan los años más! Un día voy a levantarme a las cuatro de la mañana para empezar a ponerme cremitas”, bromea. Porque Nuria no se resiste a un buen tratamiento facial: o corporal:”Creo que las cremas hacen un buen trabajo y las uso para todo: los brazos, el culo, las piernas, el cuello…
¡Solo en la cara me pongo tres! Sonríe. Es más reticente a la cirugía: “No estoy en contra, pero no me gustaría operarme. Antes intentaré no obsesionarme con las arrugas y recurriré a los procedimientos naturales que conozca. No me gusta ver a una señora de 50 años sin arrugas. Debemos aprender a querernos”.


"ESTOY EN CONTRA DE LA MODA POR LA MODA”

A la presentadora le van los retos. Pero las fotos no le gustan nada. Por eso, la primera condición que puso para hacer este reportaje es que no intentáramos disfrazarla.”¿Te importa si me pongo algunas cositas mías? Me gusta ser yo misma. Me entiendes, ¿verdad?, le dijo a Elena, nuestra estilista, después de poblarse pacientemente todo un cargamento de ropa.
Porque le encanta la moda. De hecho, hace varios años se asocio a Kwaileon, una cadena que ya tiene siete tiendas en España y su propia línea de moda. “Juan y yo íbamos a comprar ropa allí y un día propusimos a Angel, el dueño, abrir juntos una tienda en valencia…”. Al vestir, no se deja influir: “A veces me comporto como una autentica fashion victima y compro ropa de marca porque da calidad. Pero no soy de firmas. Estoy en contra de la moda por la moda. Me gusta seguir los que se lleva y quedarme con lo que a mi me sienta bien”.

“ME GUSTAN LAS MUJERES ABIERTAS A VIVIR NUEVAS EXPERIENCIAS”

Te imaginas a ¿Nuria Roca fingiendo un orgasmo en directo? La mañana que lo hizo en el consultorio sexual de No somos nadie (El programa de radio que Pablo Motos tenia en M80) estallo en mil pedazos su imagen de niña buena y vecina perfecta. Un mero aperitivo si todavía no has tenido en las manos Sexualmente (Ed Espasa), su divertido libro de relatos con trasfondo erótico que va por la décima edición. “Evidentemente el que me imagina todos los días en misa se lleva un chasco, pero a mí, a cierta edad, no me importa para nada lo que piensen, -ríe.- Además, yo relato una realidad, porque a todas la mujeres nos gusta hablar de sexo, y deberíamos vivirlo con más naturalidad. Y afortunadamente, ¡no tiene edad!”
Este proyecto le ha supuesto un subidón de adrenalina. Tanto que ya está trabajado en una novela sobre aventuras de una madre de treinta y tantos. Me gustan las mujeres abiertas a vivir nuevas experiencias” explica las dedicatoria de Sexualmente. (“A las mujeres que se atreven a ser libres y a los hombres que nos ayudan a conseguirlo”) es toda una declaración de intenciones”. “Nos educan para reprimirnos y yo huyo de las guerra de sexos, no me la creo. Hay que alabar tanto a las mujeres que se atreven a hacer lo que quieren, como a los hombres que disfrutan con que ellas lo hagan. Es la única forma de avanzar”. 

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