Cirugía Capilar

¿Qué es?

El cabello es un componente esencial de nuestra imagen. Por este motivo su pérdida puede originar ciertas situaciones de angustia que alteren nuestra capacidad de relación y nivel de autoconfianza. A pesar de ello, la calvicie común no se considera una enfermedad ya que se trata de un fenómeno que se da de forma habitual en muchas personas. La alopecia afecta tanto a hombres como a mujeres, aunque un 40% de la población masculina la padece, frente al 10-15% de la femenina.

El proceso de caída del cabello puede iniciarse a partir de los 18 ó 20 años. Sus manifestaciones iniciales suelen afectar a las primeras líneas de cabello -lo que origina las llamadas "entradas"-, y / o a la zona de la coronilla. El fenómeno más común es el del empequeñecimiento del folículo piloso, que hace que el pelo sea cada vez más fino, crezca más lentamente, más claro de color y de menor e inferior calidad. Llega un momento en que deja de renovarse y, por tanto, deja de nacer, lo que desemboca en la disminución progresiva de la cantidad de cabello del paciente.

Las causas que desencadenan la calvicie son diversas. La predisposición genética, de carácter hereditario, junto con el aspecto hormonal son el origen del 90 % de los casos (alopecia androgenética o calvicie común). Pero también puede deberse a otro tipo de factores como el estrés, quemaduras, algunas enfermedades infecciosas, hormonales, cambios durante el posparto, la toma de determinados medicamentos, etc. Jamás será causa de alopecia la frecuencia de lavados, el tipo de champú, el uso de sombreros, la mala circulación o la seborrea, mitos irreales utilizados para justificar el origen del proceso.

Se ha intentado hallar una solución a la alopecia a lo largo de los años. De hecho, existen varios tratamientos que la palian temporalmente de una forma más o menos eficaz. Pero la solución definitiva y más satisfactoria por sus excelentes resultados es la técnica del microinjerto de cabello natural o trasplante del propio paciente. Esta depurada técnica viene avalada por más de treinta años de desarrollo y evolución, así como por unos resultados con un éxito sin precedentes. Para conseguir resultados óptimos, es muy importante que se ponga en manos de cirujanos que se dediquen en exclusiva a este tipo de intervención.

Procedimiento quirúrgico

Las normas pre-operatorias son muy sencillas y aplicables a cualquier tipo de intervención. Se requiere la visita previa con el especialista capilar quien le realizará las pruebas oportunas para comprobar su estado de salud, el grado de calvicie, la calidad y cantidad de su zona donante y la evolución de la alopecia. A partir de los resultados y del historial médico, valorará su caso para evitar complicaciones. De no ser posible tener una entrevista personal con su especialista, puede enviar unas fotografías de la zona donante y de la zona afectada para tener una primera aproximación.

La cirugía capilar para el tratamiento de la alopecia nunca es urgente, por lo que es conveniente que el paciente conozca todos sus plazos, características e indicaciones de la misma antes de tomar una decisión precipitada.

La intervención se practica bajo anestesia local y sedación ambulatoria totalmente indolora. La administración del anestésico local por parte del cirujano permite realizar el injerto capilar sin ningún tipo de dolor, pero la presencia y colaboración del anestesiólogo inciden en el bienestar y confort del paciente, suprimiendo la angustia normal que genera cualquier tipo de intervención.

La técnica quirúrgica del microinjerto de cabello, también llamada trasplante de unidades foliculares, consta de tres partes:

1ª. Extracción de los folículos de la zona donante (laterales de la cabeza o nuca, lugares donde nunca cae) para cubrir la zona donde se ha perdido el cabello. Estas áreas donantes no se verán alteradas ya que posteriormente se realiza una sutura que reduce la cicatriz y que queda camuflada por el cabello circundante.

2ª. Los folículos obtenidos se clasifican en unidades foliculares de 1, 2 ó 3 cabellos, tal como estaban en el lugar original. En este proceso se aísla toda la unidad folicular (papila dérmica, folículo, glándula y grasa subcutánea) que será la precursora del nuevo cabello. Es un procedimiento meticuloso y de ello depende el resultado final.

3ª. Colocación de estos injertos en la zona alopécica. Para ello se aplica anestesia local en la región a tratar. Después se crea el lecho de inserción en función del tamaño y tipo de injerto, que se introduce individualmente con unas pinzas de microcirugía. Su distribución, previamente pactada con el paciente, seguirá unos patrones estéticos determinados por su edad y la futura evolución de su alopecia. Por lo general se establecen unas primeras líneas de uno o máximo dos cabellos que proporcionan el aspecto estético natural, mientras que en el resto de la zona se colocan los injertos de 2 ó 3 cabellos, que son los responsables de la densidad deseada.

La duración aproximada es tres horas por intervención. En un primer momento, el injerto se sujeta por la costrita creada en el lecho de inserción, que es similar a las costritas producidas en el afeitado. Gracias a unos mecanismos naturales similares a los que operan en los injertos de piel propia a una zona quemada, el organismo reconoce este injerto como suyo y evita que se provoque rechazo a cuerpo extraño. Este proceso se denomina reconexión vascular. La circulación normal hace que el injerto sobreviva y conserve las mismas características de su zona de origen debido a que se ha trasplantado toda la unidad folicular y no simplemente el cabello.

Transcurrido el periodo de adaptación a la nueva zona -que suele durar entre tres y cinco meses-, los folículos trasplantados generan el nuevo cabello e inician su crecimiento externo a un ritmo de 1 centímetro mensual aproximadamente. Este injerto conserva las características de su zona original y sigue su misma evolución indefinidamente, ya que se trata de células que no son sensibles a la acción de la testosterona y sus metabolitos.

Durante el periodo que va de seis a doce meses después de la intervención, el cabello continuará creciendo en longitud y diámetro. Pero el resultado final no se observa hasta transcurridos unos diez o doce meses.

El cabello seguirá en el paciente el mismo tiempo que se conservaría en la zona donante, es decir siempre, y no precisa de ningún tipo de cuidado especial en el futuro.

El microinjerto de cabello se realiza de forma ambulatoria. De todos modos, se aconseja una estancia en la clínica de unas horas hasta que pasen los efectos de los fármacos aplicados en la sedación.

Resultados

El microinjerto de cabello proporciona unos resultados excelentes. El aspecto que se consigue es completamente natural, ya que este método evita el indeseable efecto de "pelo de muñeca" que las técnicas antiguas proporcionaban. Actualmente se fraccionan los injertos en pequeñas unidades foliculares de tan solo uno, dos o tres cabellos.

Esta técnica es la solución ideal para las alopecias de carácter hereditario. Supone una valiosa mejora estética y el resultado es de por vida. Esta afirmación está fundada en los resultados obtenidos de trasplantes practicados desde el año 1959, así como en nuestra propia experiencia personal demostrada desde el año 1986.

Preguntas Frecuentes

¿Cómo debemos tratar la alopecia común?
En las fases iniciales de la caída del cabello utilizaremos los fármacos disponibles: a nivel tópico, el minoxidil; a nivel oral, los comprimidos de finasteride. Con ellos se dilata el proceso de caída, aunque rara vez se detiene. En las fases más avanzadas, la cirugía capilar es la única solución médica definitiva.

¿Cuál ha sido la evolución histórica del trasplante capilar?
Desde el año 1990, su evolución ha sido constante tanto en lo que respecta a los instrumentos utilizados como en los resultados estéticos y el confort del paciente. En sus inicios se trasplantaban de 1.000 a 1.500 cabellos por sesión. Actualmente se trasplantan de 3.000 a 3.500 e incluso en grandes donantes con calvicies acusadas, se pueden trasplantar hasta 4.000 cabellos en una sola sesión. Superar esta cifra podría disminuir el índice de supervivencia de los injertos que en la actualidad supera la cota del 98% de injertos crecidos en cada paciente.

¿Quién puede beneficiarse de esta cirugía?
Los candidatos para someterse a este tipo de cirugía son aquellas personas que experimentan una caída permanente de cabello, mayoritariamente hombres con grado medio o avanzado de alopecia. También recurren al microinjerto algunas mujeres con caída androgenética, pacientes con áreas cicatriciales (quemaduras), y pacientes que deseen repoblar cejas, barba o pubis. En definitiva se trata de una intervención recomendable para todos aquellos pacientes que pretenden recuperar parte del cabello perdido de forma natural y de por vida.

¿Cuál es el mejor momento para la cirugía?
En una primera visita, el cirujano le aconsejará y advertirá sobre su futura evolución alopécica. Con ello planificará un esquema en función de sus características individuales como son la capacidad de su zona donante, el grado actual de alopecia, la futura evolución y las expectativas deseadas. Con experiencia e información detallada, usted y su especialista decidirán sobre el momento ideal para su primera cirugía.

¿Cuál es el objetivo de la intervención?
Recuperar el cabello con naturalidad y para toda la vida, utilizando una cirugía menor que se practica de forma ambulatoria. Los resultados estéticos son completamente naturales y satisfactorios.

¿Qué cuidados posteriores debo seguir?
Esta intervención precisa unas atenciones mínimas durante los primeros días, aunque la recuperación es inmediata y no es necesario llevar ningún tipo de vendaje.
En el postoperatorio inmediato, la sutura que se produce en la zona donante requerirá los cuidados propios de cualquier herida, al igual que las pequeñas costritas de la zona alopécica. Éstas acostumbran a durar entre diez y doce días. Durante este periodo se limitará la práctica de deporte. El lavado del cabello será diario y deberán utilizarse jabones antisépticos. Transcurrido este tiempo, el paciente reanudará sus hábitos normales, es decir, utilizará los champús habituales, podrá aplicar espuma, laca, gomina, teñir, cortar su cabello, etc.

¿Quedan cicatrices?
En la zona que se extrae el cabello queda una finísima cicatriz oculta por el propio cabello circundante.

¿Cuántas sesiones son necesarias?
Al ser un tratamiento individualizado, las sesiones variarán en función del tipo y grado de alopecia. A modo de orientación, para pequeñas alopecias será suficiente una sesión y para grandes alopecias entre dos y tres sesiones. En estos casos, el tiempo que transcurre entre sesión y sesión lo marca el propio paciente, aunque es aconsejable distanciarlas entre cuatro y seis meses.

¿Requiere algún cuidado especial?
Una vez crecido, este cabello se comporta con iguales características a las de su zona de origen, es decir, su evolución es la propia del cabello de la nuca. La principal ventaja es que no condiciona la vida futura del paciente, quien consigue olvidarse de su anterior preocupación estética.

¿Cuánto tiempo duran los resultados?
Los cabellos trasplantados son definitivos y para toda la vida. Esta afirmación está fundada en los resultados obtenidos desde los primeros trasplantes realizados en el año 1959, así como en nuestra experiencia profesional de más de quince años. Es un autoinjerto que conservará todas las características de su zona de origen.